
Voy a ir al grano:
El peor bodrio que he visto en mucho tiempo.
Con un argumento que, a priori, no dejaba de prometer. Año 2012. Fin del mundo y del calendario Maya. Cambio climático. Fuerzas de la naturaleza desbocadas y vengativas. El típico científico bonachón, creyente y buena persona que alerta a las autoridades. Aunque a mi lo primero que me dejó ojiplática perdida fue la escena donde el tipo iba con otro colega nada más y nada menos que a una especie de 'agujero' de investigación donde se observaba en vivo y en directo:
EL CENTRO DE LA TIERRA Y EL MAGMA FLUYENDO!!!!!!!!!!!MANDA COJONESSSSSSSSSS!!!!!!. Y sin apenas sudar.
Familia desestructurada, con padre que tiene como profesión 'escritor fracasado', ex mujer que convive con un cirujano plástico (claro, claro…..empleado de una gasolinera no quedaría bien), al cual adoran los niños, etc. Eso sí, la familia es INDESTRUCTIBLE. Se encuentran en situaciones límites digamos….unas 6000 veces a lo largo de la película, y siempre consiguen salir ilesos. Claro, son americanos. A una familia de Valladolid eso no le pasa. Todo esto mezclado con un presidente americano que muere por su pueblo (amén), tsunamis, un ermitaño hippie y visionario, arcas de salvación para ricos y hasta un lamechochos ruso (léase perro), mascota de la típica rubia tetioperada que no puede faltar en film que se precie. Ni un único momento me ha transmitido alguna sensación, a excepción del asombro al ver caer edificios insignes una y otra y otra y otra y otra y otra vez . Mención especial para el momento que una ola gigante se acerca a un budista en el Himalaya y el buen hombre se pone a tocar un gong. Flipante. Ni siquiera pulsé la pausa para ir al baño.
En fin, sin coherencia en el argumento, muy poco creíble, densa y soporífera.Típica peli de Antena 3 que hará furor a la hora de la sobremesa. Tal vez mis expectativas se encontraban a un alto nivel.
Hay que ver Mr. Emmerich, usted siempre en su línea catastrofista barata.





